miércoles, 4 de diciembre de 2013

Sin alguna jodida dedicatoria

Te doy mi vida, mis sonrisas, te doy todo mi tiempo, mi atención, te doy estos labios desgastados y rotos, te doy mis ojos llenos de nubes que no han llovido durante mucho tiempo, te doy mis suspiros, te doy mi alegría, te doy mi mente; arráncala de mi cabeza, destruye mi cuerpo, haz lo que quieras conmigo; pero por favor quédate. Aunque sea tan solo un instante, jódeme la vida; pero quédate tan solo otro rato. 
Dime que me odias, que ya no te hago reír como antes, que preferirías estar con cualquier otra persona menos conmigo, que no quieres construir una vida junto a mi, que no me vez en tu futuro, que fui un amor fugaz que pasó lo tu vida; que no fui tan importante como tú lo fuiste en mi vida. Dime cualquier cosa, no me digas nada, arráncala lo poco de vida que me queda.

Haz todo lo que quieras con este pobre ser tan necesitado de amor, de atención. Soy tan masoquista que me quiero quedar contigo aunque me duela cada palabra que salga de tu boca, aunque me duela tu falta de interés. 
Me dueles cada vez más, me duele cada cosa que te escribo, cada puta dedicatoria, cada vez que me dan ganas de tirarme al vacío, de estrellar mi cabeza contra el muro.  Pero me dolería más tu partida, tu ausencia, que algún día me faltarás y te llevaras una gran parte de mi contigo.

Quédate conmigo sólo un tiempo más por favor. 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario